Me preguntas sobre
mi opinión respecto a
la circular interna del Ilustre
Colegio Notarial de Valencia.
Te puedes imaginar que me siento
perseguido injustamente por
este Colegio, dado que es ya
la tercera vez que de un modo
u otro intentan impedir el desarrollo
de mi actividad profesional,
que como sabes es totalmente
legítima. Hace ya algunos
años requirieron al Notario
en el que trabajaba habitualmente
porque decían que en
mi publicidad, encubiertamente
estaba publicitando a una Notaria.
Los Notarios, no pueden hacer
publicidad, y este toque de
atención hizo que yo
cambiara mi planteamiento publicitario,
no por incorrecto, sino por
perseguido. Desde entonces dejo
claro que el hecho de que firme
con una u otra notaria es simplemente
por organización interna
de GMC-24, y no implica publicidad
alguna. De hecho no menciono
nunca a los notarios con los
que trabajo (ni tampoco los
mencionaba antes). Después
de eso, más recientemente
y a raíz del reportaje
vuestro del 4 de marzo, se me
atacó porque se decía
que tenía acuerdos económicos
con los notarios, lo cual es
totalmente falso, como de hecho
admiten ellos mismos en la propia
circular. Esto vino por un comentario
que hicisteis de que yo disponía
de equipo de notarios propio,
lo cual evidentemente no es
exacto. Ahora admiten que no
ha existido ninguna ilegalidad,
después de haberse realizado
diferentes averiguaciones, las
cuales desconozco, pero de cuya
existencia me alegro ya que
refrendan mi postura al respecto.
Por lo visto y
dado que no me pueden atacar
por ahí, se imbuyen de
unas atribuciones que no les
pertenecen para nada, y parece
ser que quieren legislar. La
interpretación clara
de la circular, es que se prohíbe
a los notarios de Valencia a
que autoricen las escrituras
de mis constituciones, alegando
simplemente que es como carácter
preventivo de futuras irregularidades.
Es decir, que por si acaso en
un futuro, alguno de mis clientes
tiene la tentación de
realizar alguna irregularidad,
sea fiscal o de otro tipo, se
me impide directamente desarrollar
mi actividad. Muerto el perro,
muerta la rabia. Bajo mi punto
de vista, y estoy convencido
de no equivocarme, el ILUSTRE
COLEGIO NOTARIAL HA PERDIDO
EL NORTE. La actividad que desarrollo
desde mi despacho, el cual está
fundado en 1990, es perfectamente
legítima, y no solo eso,
sino que facilito las operaciones
mercantiles a cientos de clientes
cada año. También
tengo que decir, que esta actividad
que en cierto modo he popularizado,
tampoco es invento mío,
sino que ha existido prácticamente
siempre, con la particularidad
de que antes lo hacían
los despachos de abogados y
asesores a pequeña escala,
teniendo siempre alguna sociedad
pre-constituida para cuando
algún cliente la necesitara
para algo, y lo que yo he hecho
como digo, es popularizarlo,
de manera que lo he puesto al
alcance de cualquiera que lo
pueda necesitar. Desde hace
ya varios años estoy
firmando diariamente en notarias
de Valencia, Alicante y Madrid,
y tengo previsto para este año
empezar a trabajar también
en Barcelona, para evitarles
a los clientes que tengo de
esta zona, los desplazamientos.
De todos modos
no son las primeras (y posiblemente
no sean las últimas)
persecuciones profesionales
que sufro, porque ya hace también
algunos años, el Colegio
de Gestores Administrativos
ya me llamó la atención
porque tramitaba sociedades,
cosa que según ellos
sólo su colectivo tenía
derecho a realizar. Les contesté
claramente que lo que yo hacía
era constituir sociedades, para
lo cual no necesitaba a nadie,
y luego las vendía, lo
cual tampoco necesita de la
intervención de ningún
gestor administrativo. Poco
después fue el Colegio
de abogados, el que me pidió
expresamente de que informara
sobre qué colegiado tenía
yo en mi despacho. Supongo que
porque en aquél entonces
la publicidad de los abogados
estaba totalmente prohibida,
y querían averiguar si
estábamos haciendo algo
irregular al respecto. Quedó
claro que tampoco había
nada que ocultar al respecto
y todo volvió a la calma.
Desde entonces se nos ha acusado
reiteradamente de que facilitamos
un instrumento para el blanqueo
de capitales, lo cual niego
una vez más rotundamente.
No hace mucho me invitaron en
Canal 9 al programa de Investigació
TV, al cual me recomendaron
muchos compañeros no
asistir. A pesar de ello acudí
sin ningún rubor porque
siempre he dado la cara y la
seguiré dando. Lo que
ahora alega el Ilustre Colegio
Notarial, no se me ocurre a
mí, ni para la trama
de una de mis novelas. Me gustaría
aprovechar para decir que no
tengo nada en contra del cuerpo
notarial, sino más bien
todo lo contrario porque siempre
he encontrado un apoyo inestimable
en estos profesionales, que
como yo, realizan su trabajo
conforme a la legalidad vigente
en cada momento. También
quiero mostrar mi respeto al
Colegio, con independencia de
que desde luego piense que en
este caso se han equivocado
y mucho. Pienso que rectificarán
la postura, y en todo caso aconsejarán
a los Notarios que no autoricen
documentos que según
el criterio de cada cual, puedan
ser constitutivos de alguna
práctica ilegal.
Me considero un
profesional serio y que como
he dicho antes siempre he dado
la cara, informando a todos
mis clientes sobre el servicio,
y cada año, cientos de
personas han confiado en el,
y no dudo de que seguirán
confiando, porque he demostrado
seriedad, constancia, y afán
de trabajo y servicio, y no
he fallado nunca a ningún
cliente.
Me preguntabas
también si voy a llevar
el asunto a los tribunales,
a lo cual te tengo que decir
que en principio no creo que
sea necesario, porque simplemente
han interpretado erróneamente
un hecho, y sé que son
también lo suficientemente
profesionales como para rectificar
cuando se equivocan, sin que
ello vaya en menoscabo de su
imagen corporativa. No obstante
sí que tengo previsto
dirigirme al Defensor del Pueblo,
porque creo que se ha atacado
directamente a mi libertad de
empresa, porque si los Notarios
hacen caso de estas instrucciones,
automáticamente yo dejo
de tener sociedades disponibles
para vender. Creo que si alguien
opina que estoy realizando algo
ilegal, me tendrían que
demandar o citar judicialmente,
argumentando el por qué
de dicha ilegalidad, y a partir
de ahí, analizaríamos
mi trabajo desde todas las perspectivas.
También pienso que el
hecho de que en la circular
se mencione expresamente mi
empresa (GMC24), es un atentado
contra mi dignidad profesional,
porque se me relaciona con el
blanqueo de capitales una vez
más, y una vez más,
no me canso de decir que mis
sociedades en modo alguno sirven
para el blanqueo, y si alguien
opina lo contrario, que me lo
explique, porque yo no veo la
manera, y desde luego, a nadie
le aconsejo el producto para
tal finalidad.